Por: Adrián Arévalo
No hay día que no llegue ni fecha que no se cumpla, con la liberación de los precios de las gasolinas en México y a las petroleras trasnacionales, las ansias de oportunidad hicieron presión, les llegó la navidad adelantada y adelantaron la liberación de precios, que sería el 30 de diciembre, al 30 de noviembre de 2017, lo que abrió formalmente el libre mercado de las gasolinas en México.

Los empresarios del sector gasolinero del país, desde hace mucho preveían esta situación, incluso algunos sectores no lo vieron mal y fueron impulsores de ello, sobre todo lo que formaban grupos gasolineros grandes, como Oxxo gas, corpo gas, hidrosina, orsán, entre muchos otros que, a pesar de estar bajo la misma franquicia y vender el mismo producto, buscaron siempre posicionar una marca diferente a la franquicia Pemex.

Hoy día las gasolineras en México, están a punto de desaparecer como las hemos conocido durante poco más de 8 décadas.
La consigna de los gasolineros es renovarse o morir, los grandes monopolios locales y extranjeros buscarán la gran tajada del pastel, y a los propietarios de una o dos gasolinerías, tendrán que adaptarse o vender, esa es la realidad.
Pues poco más de 5 mil estaciones de servicio están en manos de pequeños empresarios que poseen una gasolinera y, aproximadamente 2 mil 500 son de empresas familiares que cuentan con dos expendios estos dos grupos, representan el 75 por ciento de toda la red de estaciones de servicio del país.

Los grandes capitales van a presionar, hasta que no les quede más remedio a esas pequeñas empresas que vender.
Se habla de que hay un “pacto de caballeros” para que el precio no varíe mucho entre estaciones para no afectar estos negocios, pero sabemos que al final, lo que manda es la oferta y la demanda.
La entrada al mercado nacional de gigantes como Exxon, Shell o Chevron hace que los gasolineros del país preparen la modernización de la red de estaciones de servicio, que actualmente se encuentra compuesta por más de 11 mil unidades que operan en la República Mexicana por medio de inversionistas privados, las cuales generan casi medio millón de empleos directos e indirectos.
La venta de combustible en el país, genera ganancias por más de 800 mil millones de pesos anuales como sector, e inversiones en la red por 300 mil millones de pesos para construir, así como modernizar estaciones de servicio. Y todo el mundo quiere su tajada.
Los gasolineros saben que la entrada de esquemas de negocio de las trasnacionales, no representan una ganancia en su adaptación, sino lo que requieren para sobrevivir es innovación e inversiones en las estaciones de servicio que mejoren la oferta del consumidor mexicano.
El margen comercial de los empresarios gasolineros es del 6 por ciento del volumen que ellos comercializan, por lo que la venta es y seguirá siendo su fuente.
Con esta apertura comercial, la lógica dice que se irán abriendo más estaciones de servicio por todo el país, y hoy día no hay un esquema de franquicia como tal, no hay un respeto de territorialidad que se marque en la ley para establecer una competencia leal entre dueños de gasolinerías. Este hecho permite vislumbrar la ferocidad de la batalla con la virtual entrada de nuevos competidores que sumarán puntos de venta.
Pero no todo estarí perdido, pues las estaciones de servicio siempre han sido un punto de venta de productos y servicios para los automovilistas, que van desde el cásico restaurante o tienda de conveniencia, hasta el pago de servicios, compra de tiempo aire para celulares, autolavados, talleres, etc.
Esto abre la puerta para franquicias consolidadas como Oxxo quienes hoy dia son el grupo gasolinero más grande del país y la estadounidense seven eleven incrementen su red de tiendas de conveniencia en las estaciones de servicio.
Este modelo podría beneficiar a las actuales empresas con ingresos adicionales a la venta de los combustibles, para que se vuelvan más rentables de lo que actualmente son.
Incluso algunos grupos gasolineros como “Gasored”, tienen ya su marca propia para tiendas de conveniencia. Es uno de los grupos gasolineros que desde años atrás trabajó bien para enfrentar esta situación, al grado que el Presidente de la Onexpo, Roberto Díaz de León, es emanado de esa empresa y nadie mejor que e´l entendió como se venía dando esta situación no desde ahora, sino desde años atrás con mucha visión de futuro. Me consta.
El negocio es para todos.
Hay empresarios preparados para invertir en infraestructura y convertirse en distribuidores del producto para otras marcas de estaciones de servicio distintas a Pemex.
Tal como lo hizo Grupo Orsan con Exxon Mobil en la zona de Querétaro y Guanajuato al proyectar la apertura de decenas de estaciones de servicio durante el primer trimestre del año y abrir su centro de distribución en Guanajuato.
El almacenamiento y distribución de combustibles también será otro negocio en que los empresarios podrían participar en otras actividades que Pemex tenía reservadas antes de que se aprobara la reforma energética.
La Onexpo tiene dentro de sus ejes de trabajo el promover la unidad de los inversionistas del sector, la transformación y el posicionamiento. Éste sería el primer paso para que las gasolineras del país se adelanten a la estrategia de las compañías internacionales.
1.- Gulf México
Esta es una asociación entre Gulf Oil International y un grupo de inversores mexicanos que poseen el 60% de las acciones. Su plan es importar gasolinas desde el 2018, esperan atraer al 17 por ciento de los actuales franquiciados de Pemex.
2.- Hidrosina
En junio de 2016, Hidrosina anunció una inversión de 12 millones de pesos para la capacitación de 4 mil trabajadores, además de firmar convenios con MasterCard y Cinépolis, entre otras empresas, fue fundado en octubre de 1992 con inversión 100% mexicana, ya tiene siete estaciones bajo la marca propia y fue de los primeros grupos en proporcionar su marca incluso el malogrado Teletón anunciaba Grupo Hidrosina, no Pemex..
3.- Oxxo Gas
Femsa – empresa productora de los productos Coca Cola – también entra al negocio de las gasolinas a través de Oxxo Gas, que tiene estaciones de servicio ubicadas en Nuevo León, Coahuila, Guanajuato, Chihuahua, Aguascalientes, Querétaro, Jalisco, Quintana Roo y San Luis Potosí. Hoy día son el mayor grupo gasolinero que hay en México
4.- Petro 7
De acuerdo con la empresa estadounidense, las 215 estaciones distribuidas en Baja California, Chihuahua, Coahuila, Durango, Estado de México, Jalisco, Nuevo León, Tamaulipas y la Ciudad de México, ofrecen diariamente 3 millones 740 mil litros.
Uno de sus principales aliados, diferenciadores y valores agregados es 7-Eleven.
5.- La Gas
La Gas, cuyo director es Emilio Loret de Mola, ha dicho que esta franquicia que ya se encuentra en el sureste mexicano, lleva años preparándose para su expansión.
Actualmente cuenta con 27 estaciones de servicio en Yucatán, Campeche y Quintana Roo.
6.- FullGas
La cadena de gasolineras FullGas quiere traer la marca Texaco a México.
Actualmente cuentan con 60 gasolineras en México y buscarán incrementar su presencia en territorio mexicano para llegar a las 200 unidades.

@adrian_arevalo